Con esta tecnología científicos han logrado aumentar el tiempo en anaquel de dichos frutos 

Ciudad de México. – La científica mexicana Stefany Cárdenas Pérez, doctora en Ciencias de los Alimentos por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), logró que el aumento del tiempo en anaquel del mango y la manzana con la aplicación de películas comestibles, que los protegen de factores externos que incrementan su rápido deterioro.

En México se pierde cada año hasta 40% de la producción de dichos frutos debido a que, desde el momento de la cosecha hasta la venta del producto, disminuyen sus propiedades físicas y químicas; como firmeza y cambios de color, que son características atribuibles a su calidad y frescura.

La doctora Cárdenas ha enfocado una buena parte de su tiempo a estudiar este problema de pérdidas de productos agrícolas y desarrolló una capa protectora de la fruta, en cuya elaboración usó nanotecnología para frenar los cambios químicos que ocurren dentro de la fruta cuando está en anaquel.

Profundizó en los procesos de maduración de manzana y mango a nivel celular, nanométrico y molecular usando novedosas tecnologías como la microscopía de fuerza atómica, sistemas de visión por computadora y nanotecnología.

“A través del uso de la nanotecnología se pueden desarrollar nanopartículas que mejoren las propiedades nanomecánicas y funcionales de los recubrimientos para retardar su deterioro o mejorar su resistencia mecánica de los frutos y evitar pérdidas postcosecha”, aseguró la científica.

Asimismo, detalló que con microscopía de fuerza atómica es posible aplicar de manera localizada sustancias que retarden los procesos bioquímicos de la maduración en los frutos y estudiarlos a escala nanométrica.

Apuntó que también es posible desarrollar métodos de selección de frutos con base en su calidad mediante técnicas de análisis de imágenes, lo que facilitaría el manejo de los productos y reduciría la contaminación entre frutos sanos y los que están en proceso de descomposición.

Estas aportaciones pueden tener un efecto directo en los productores de manzana y mango con la implementación de un sistema de visión por computadora que permita realizar una clasificación rápida y precisa de la etapa de maduración, tecnología que, además, es de bajo costo.

“Estos métodos para reducir las pérdidas postcosecha, clasificación, evaluación de la maduración y calidad de frutos de manera automática; ya son utilizados en otros países, pero no en México”, manifestó Cárdenas Pérez.

La especialista indicó que una vez que se cuenta con los datos de las propiedades mecánicas a nivel celular de los frutos se puede conocer el contenido de la pectina, así como la estructura y cristalinidad de la celulosa.

“Los métodos para conocer las propiedades mecánicas y textura desarrollados y las propiedades nanomecánicas obtenidas podrían en el futuro tener un impacto importante en el desarrollo de nuevas estructuras biológicas artificiales a través de la aplicación de la biología sintética”, destacó Cárdenas Pérez.

Cabe destacar que la doctora obtuvo el Premio Weizmann 2018 en el área de ingeniería y tecnología, que otorgan conjuntamente la Academia Mexicana de Ciencias y la Asociación Mexicana de Amigos del Instituto Weizmann de Ciencias.

Con información de La Crónica de Hoy

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