Productores de cebada y agroindustria son una referencia del trabajo integral en el sector

Redacción Guía Agroindustrial

Hidalgo, México. – La integración de cadenas productivas y de valor agregado en el sector agroalimentario mexicano representan un modelo viable para incrementar la productividad, competitividad e inclusión de los pequeños y medianos productores.

Afirmó lo anterior el titular de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, durante una gira de trabajo en el estado de Hidalgo.

“Se ha estado avanzando en este propósito, a través del trabajo integral de productores, agroindustria y mercados”, subrayó.

Puso como ejemplo que, en esta región, el trabajo integral entre los productores de cebada y agroindustria ya es una realidad; de esta forma, ya son un referente a multiplicar en otros productos agropecuarios.

Precisó que la estrategia de traer una planta agroindustrial de cerveza a donde se produce la materia prima (cebada), representa un trabajo efectivo en las cadenas de valor en el sector.

Hidalgo está ubicado como uno de los principales productores de cebada de alta calidad, y el primero en la producción de este cereal en temporal, con su sistema producto articulado que puede guiar los esfuerzos productivos en el sector estatal.

Villalobos remarcó que el gobierno mexicano seguirá impulsando estas iniciativas, con el reto de adaptar la agricultura a los efectos del cambio climático. 

“Se deben impulsar acciones conjuntas para alcanzar mayores beneficios en favor de las familias del sector rural”, expresó.

Del grupo Modelo, Casiano Estéfano señaló que hay una relación estrecha entre los productores y la agroindustria, lo que permite fortalecer la cadena de valor, con la aplicación de tecnologías e innovación que posicionan a México como potencia cervecera global.

En el tema de sustentabilidad, productores y agroindustria trabajan con procesos de agricultura de conservación, análisis de suelo, manejo de agroquímicos y sistemas de riego para el uso sustentable del agua.

En el evento se hizo la mención acerca de la siembra de 7 mil magueyes en las orillas de los campos de cebada para contrarrestar la erosión de la tierra.

Se destacó que en este ciclo productivo se registró un récord en la siembra de cebada en la región del Altiplano, al duplicarse la superficie para alcanzar las 38 mil hectáreas, lo que representa 148 mil toneladas, con esquemas de certificación del producto.

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