La empresa energética holandesa GroenLeven amplió la configuración piloto que había en un huerto a una fuente solar completa con más de 4.500 paneles solares

Países Bajos. – En el cultivo protegido de grosellas rojas del productor holandés Rini Kusters ya no se usan arcos de plástico. Ahora una completa instalación de paneles solares únicos ofrece la protección ideal frente a las inclemencias meteorológicas provocadas por el cambio climático, además de proporcionar un clima más estable para las plantas y de generar energía verde.

La empresa energética holandesa GroenLeven ha ampliado la configuración piloto que había en el huerto de Kusters desde 2020 a una fuente solar completa con más de 4.500 paneles solares que generan suficiente energía como para 400 hogares. Recientemente, GroenLeven completó la construcción de la instalación solar, que pronto se pondrá en funcionamiento.

En 2019, GroenLeven hizo una prueba en el cultivo de frambuesas con dos tipos de paneles especialmente desarrollados, incluida una variante semitransparente. En 2020, en colaboración con Wageningen University & Research, se hicieron varias pruebas piloto con instalaciones de paneles solares sobre diferentes tipos de frutos rojos, incluidas las grosellas rojas de Kusters.

Se investigaron los efectos de los paneles en las plantas y los primeros resultados ya se anunciaron a principios de marzo. En los últimos meses, la prueba piloto en la empresa de Kusters se ha ampliado a una instalación de energía solar completa que cubre todas las plantas de grosellas rojas.

Clima más extremo

La instalación genera energía verde, pero también ofrece protección contra condiciones climáticas extremas. “Las condiciones climáticas en los Países Bajos se están volviendo extremas. Nuestros veranos son ahora demasiado calurosos, mientras que los inviernos se vuelven más húmedos. Estas condiciones climáticas son muy dañinas para las plantas. Tomemos, por ejemplo, la formación de moho en la fruta debido a un clima demasiado húmedo, un problema molesto que ocurre cada vez con más frecuencia», dice Rini Kusters.

Al reemplazar los techos de plástico tradicionales por paneles solares, Kusters crea para sus cultivos un clima más favorable, además de protegerlos mejor. «En el día más caluroso del verano pasado, la sensación térmica debajo de los paneles fue 10 grados menos, y en el día más húmedo del año pasado, las plantas permanecieron prácticamente secas. Realmente es mucho mejor para la fruta. Es una solución en la que creo firmemente», comenta Kusters.

El futuro de la agrivoltaica

La agrivoltaica se está afianzando en los Países Bajos. Es el escenario donde GroenLeven juega un papel protagonista. Recientemente, un consorcio de científicos, empresas energéticas (incluida GroenLeven) y empresas agrícolas pusieron en marcha el proyecto Sunbiose para impulsar el desarrollo de sistemas de energía solar en el sector agrícola.

“Gran parte de la investigación trata sobre los efectos de la agrivoltaica en las plantas”, dice Willem de Vries, director de proyectos de GroenLeven. “Los primeros años de prueba ofrecen buenas esperanzas, pero aún no todo está claro. Productores como Rini Kusters merecen todo nuestro reconocimiento al dar este paso para hacer sus cultivos más resistentes a las intemperies, pero también para ayudarnos a realizar la transición energética”.

Con información de: Fresh Plaza

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