Esta tecnología es de suma relevancia para la industria azucarera en México, de la que dependen directamente más de 440 mil personas

Redacción Guía Agroindustrial

México. – Investigadores del Colegio de Postgraduados (Colpos) de los campus Tabasco y Córdoba desarrollaron una semilla de caña de azúcar que aportan mayor resistencia y protección a la yema, además de favorecer el cien por ciento de la germinación.

En un comunicado, el Colpos detalló que la nueva semilla consiste en un trozo de tallo de 35 milímetros de longitud con una sola yema, desinfectada y encapsulada, que se ha mezclado con paja de caña de azúcar molida seca y un polímero biodegradable, como el alginato de sodio y almidón, para evaluar la germinación y emergencia de plántulas de caña de azúcar en condiciones de campo.

El trabajo de los especialistas que integran el Grupo Manejo Sustentable de la Caña de Azúcar (Mascaña) –encabezados por el investigador Sergio Salgado García– ha demostrado la capacidad de la semilla de caña de azúcar encapsulada con almidón para una emergencia rápida y homogénea en condiciones de campo, lo que evidencia su potencial uso como alternativa para mejorar la calidad de semillas de caña de azúcar y reducir el peso y volumen del material de siembra utilizado en los métodos tradicionales.

De acuerdo con el Colpos, esta tecnología es de suma relevancia para la industria azucarera en México, de la que dependen directamente más de 440 mil personas que desarrollan diversas actividades asociadas al cultivo, tales como la siembra, el crecimiento y desarrollo, cosecha, transporte, industrialización y comercialización.

En México la siembra de la caña de azúcar (Saccharum spp.) es una actividad semimecánica, al combinar operaciones manuales y mecanizadas; sin embargo, aun cuando se utiliza la tecnología de máquinas sembradoras que usan tallos enteros o trozos de caña, no se ha logrado la eficiencia de una siembra mecanizada de precisión.

Durante la obtención de los trozos (canutos o entrenudos) de caña con cosechadoras integrales y en el transbordo a las sembradoras las yemas de caña de azúcar son dañadas, esta situación reduce el porcentaje de germinación, estimando que solo el 70 por ciento de las yemas sembradas comercialmente logran germinar.

Por lo anterior, una de las medidas de solución es la generación de tecnología de las semillas y las bud-chips (yemas individuales). La primera, describe generalmente un embrión somático, encapsulado con una cubierta sintética que lo protege, permite su manipulación, aporta nutrientes, posibilita el intercambio gaseoso para la respiración del embrión y es un lo suficientemente blando para permitir la germinación.

La tecnología de bud-chips consiste en yemas individuales extraídas de los tallos de caña de azúcar utilizadas para la propagación de plántulas en invernaderos para la siembra semimecánica, y se considera una alternativa para reducir el peso y mejorar la calidad de la semilla de caña, al ser menos voluminosa, fáciles de transportar y más económicas.

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