Se deben aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad, fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático: Semarnat

Estado de México, México. – Debido al crecimiento poblacional y a los patrones insostenibles de producción y consumo globales, los suelos sufren un creciente deterioro.

De acuerdo con un estudio de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en México cerca de la mitad de los suelos son afectados por algún proceso de degradación.

Debido a esto, el estudio científico de los suelos y los sistemas agroalimentarios adquiere relevancia para afrontar los retos que impone la degradación de los suelos. 

Es por ello que en México el programa MasAgro desarrolla investigación científica para asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos, apunta el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) en un comunicado.

MasAgro ha impulsado, entre otros proyectos científicos, el desarrollo del Atlas Molecular de Maíz con el fin de generar maíces con mayor tolerancia al calor, la sequía y las enfermedades. 

Para el programa sus laboratorios más importantes son las propias parcelas, desde donde se propician el encuentro y el intercambio de conocimientos, tecnología y prácticas sustentables.

Recientemente, MasAgro desarrolló redes de innovación a través de 44 plataformas experimentales, 488 módulos demostrativos y 2 mil 163 áreas de extensión (en un total de 12 hubs).

Desde estos centros, el programa realizó investigación sobre rentabilidad, componentes de tecnología en condiciones de temporal y riego, sensores ópticos, remediación de suelos ácidos, control de maleza, manejo de fertilizantes y materiales genéticos.

Además, se desarrollaron y evaluaron prácticas agronómicas sustentables, como el arreglo topológico, el momento y modo de aplicación de fertilizante nitrogenado, el herbicida apropiado para control de malezas.

Para el programa, de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y el Cimmyt, la investigación científica no sólo debe dar cuenta del estado de las cosas, sino también solucionar problemas concretos, tener un sentido social y lograr un impacto positivo en las personas.

“Para MasAgro, entre la ciencia y el campo no hay distancias. Este programa hace posible la interacción directa entre científicos y productores”, asegura el Cimmyt.

De acuerdo con el organismo, la intención de MasAgro es que el flujo del conocimiento científico no sea unidireccional, sino que vaya del laboratorio a la parcela y de la parcela al laboratorio.

Con información del Cimmyt

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